lunes, 1 de junio de 2009

Política, independencia energética y economía de recursos

En estos tiempos de crisis económica es importante, por parte de los estados, buscar formas de ahorrar dinero del erario público, con el fin de tener más dinero disponible para aquello que sea necesario, reduciendo al máximo la deuda externa.

Sería útil en estos casos el poder aplicar, de forma interna, la economía de recursos, hasta donde esta fuera posible. Pero ¿como podría producirse ese ahorro?. ¿En que sentido podríamos trabajar para reducir costos aplicando la economía de recursos?. Uno de los puntos importantes podría ser la independencia energética.

La pregunta es sencilla: ¿que gasto tienen en calefacción y aire acondicionado los edificios públicos?¿Cuanto gastan en electricidad?. Es obvio que el gasto el elevado. Elevadísimo. La primera idea que viene a la cabeza es ahorrar. Consumir menos energía. Pero aún así el gasto sigue siendo elevado, porque los combustibles utilizados sigues teniendo que pagarlos a una empresa, habitualmente, externa. Pero ¿y si estos edificios produjeran su propia energía?. Estos edificios no tendrían que comprar los combustibles, o la electricidad, eliminando gastos.

Solemos tender a pensar en la solución más sencilla, pero no siempre en la más viable. Cada vez que se menciona producir energía de forma autónoma, pensamos en energía solar. Pero en un edificio público el gasto energético es muy elevado y, probablemente, no se pueda compensar, únicamente, con unos cuantos paneles solares. Sin desestimar esta medida, quizá haya que tener en cuenta otras fuentes.

Biodigestores + Placas solares

¿Cuantas personas pueden trabajar en un edificio público? De media podríamos poner unas 1000 personas trabajando en un edificio público. Si ponemos, como media unos 200 gramos de heces por persona en los baños de dicho edificio, obtenemos 200.000 gramos (200 kg) de heces diario (estamos haciendo una media). Con un simple biodigestor esto sería suficiente para producir energía para las necesidades de, al menos, un 35% del edificio. Si ponemos paneles solares como para cumplimentar otro 35%, obtenemos que el 75% de la energía del edificio sería obtenida de forma autónoma, con la consiguiente disminución del gasto.

Pero habría otra forma de aplicarlo en la cual sería más viable aplicarlo, con resultados mejores.

Toda una ciudad

Según las últimas estadísticas que he leido, la ciudad de Madrid tiene 3 millones de habitantes, que suben a 5 millones durante el horario de trabajo. Aplicamos a estos 5 millones de habitantes la media echa antes (200 gramos de heces por habitante). Nos salen 10.000.000.000 de gramos, o lo que es lo mismo, 10.000.000 de kilos de heces. Aplicados a un biodigestor podríamos estar hablando de que cubrirías las necesidades energéticas de, al menos, el 100% del alumbrado de la capital, o el consumo electrico de todos sus edificios públicos. Incluso podrían cubrirse ambos casos a la vez. Al producirse energía de forma autónoma, no habría que pagar gastos relacionados con la obtención de combustibles externos.

Conclusión

El gasto actual en energía es totalmente desmedido. La independencia energética, si se quiere, es posible. Solo hay que pensar en como hacerlo. La independencia energética, permite poder obtener recursos por los que no sería necesario pagar, y por tanto obtener importantes ahorros por parte de la administración.

Ahora solo falta que se pongan al tema.

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