jueves, 27 de septiembre de 2012

Rajoy y el analfabetismo científico


"Es Preferible callar y parecer tonto, que abrir la boca y confirmarlo"
Ya ha pasado año y medio. No puedo negar que me ha estado costando mucho ponerme a escribir de nuevo. Hablar sobre política me estaba dando pereza. Pero hoy, un artículo encontrado por casualidad en un blog ha despertado en mi la necesidad de volver a escribir.

Este artículo recupera de las hemerotecas sendos artículos escritos por Mariano Rajoy en 1983 en el "Faro de Vigo" y que seguramente dará una idea más apróximada, seguramente, de como y porque del modelo político actual del PP, que sigue una ideología determinada.

He de decir, antes de empezar que he reconocido rasgos ya vistos como precedentes anteriormente en regímenes absolutistas, como el social demócrata alemán con el mando de Hitler. Y es el uso de la genética para justificar las desigualdades del hombre y, por ende, dar su teoría de como debe ser la estructura social. Esto fué utilizado por Hitler para justificar la supremacía de la raza Aria y es utilizado por Rajoy en este artículo para justificar la supuesta superioridad de "las familias de buena estirpe". Utilizar la genética y las leyes de la evolución para argumentar esto es, simplemente insostenible y lo único que deja pantente, es la ignorancia que, en materia de ciencia básica, tiene el señor Mariano Rajoy Brey. Ignoracia que hasta ahora casi a sido su bandera de identidad.

Mi crítica va más allá de la simple ignorancia mostrada por un político en temas de ciencia, sino también en la politización de esta, de manera descarada e interesada, no con el fin de dar una explicación del mundo, o de buscar el "la verdad", sino como justificación para las barbaridades más disparatadas que se les pueda imaginar. Pero esto también nos enseña que si, en algo tan básico, fallan, entonces no es de extrañar que en temas más complejos, como es el modelo energético, digan barbaridades y disparates tan atroces.

Esto es así: Rajoy nos demuestra en su artículo que es un analfabeto científico. Pero un analfabeto científico interesado y peligroso, puesto que inenta usar su distorsión la ciencia y el conocimiento para justificar una ideología que, por otra parte, no tiene ninguna base.
Antes de dejaros el artículo, me gustaría introduciros en un concepto bastante sencillo, del que ya hemos hablado en anteriores artículos: La Epigenética. Y lo haré a través de uno de los comentarios que dejaron en dicho blog, bien expresado y conciso:

"Existen acontecimientos biomoleculares que no tienen nada que ver con la genética, quiero decir con los genes y, sin embargo, acabamos de descubrir que tienen el mismo impacto que tiene un gen, pasado de generación en generación. Hasta tal punto esto es así, esta especie de epigenética, no lo podemos llamar genética, hasta tal punto, digo, esto es así, que existen ratas que a la hora de emparejarse evitan por todos los medios emparejarse con un ratón que desciende de otro ratón al que se le inoculó un fungicida hace dos generaciones. Increíble pero es verdad."
-- Eduardo Punset.Entrevista a Thomas Gingeras,genetista del laboratorio Cold Spring Harbor . Madrid, abril de 2008.
Son evidencias. Pero hay argumentos más contundentes si cabe. Como dice Renán Vega Cantor
"No es ningún accidente que una cultura propensa a promover el capitalismo y la libre empresa esté obsesionada por las cosas en lugar de estarlo por los procesos. Las nociones de 'banco de genes' y 'recursos genéticos' hacen evidente que se niega la vida y el proceso de estar vivo, así como los verdaderos organismos y a las diversas comunidades ecológicas, a favor de genes que puedan asirse, poseerse, preservarse y explotarse como mercancías".
Algunos podreis esgrimir que es una invención del blog, pero El País se hace eco también de dicho artículo: http://elpais.com/elpais/2007/01/19/actualidad/1169198217_850215.html , y Radio Cable: http://www.radiocable.com/rajoy-faro-de-vigo1983.html. En la hemeroteca digital de "El Faro de Vigo" no parecen llegar tan atrás, pero se alguien consigue los artículos originales, por favor que los cuelgue en los comentarios o me lo haga saber.

Quien quiera leer el artículo del blog, aquí lo tiene: http://iniciativadebate.wordpress.com/2011/11/09/rajoy-83/
He aquí el genial artículo:

FARO DE VIGO, 4 de marzo de 1983
IGUALDAD HUMANA Y MODELOS DE SOCIEDAD
Mariano Rajoy Brey (*)
(Diputado de AP. en el Parlamento gallego)
Uno de los tópicos más en boga en el momento actual en que el modelo socialista ha sido votado mayoritariamente en nuestra patria es el que predica la igualdad humana. En nombre de la igualdad humana se aprueban cualesquiera normas y sobre las más diversas materias: incompatibilidades, fijación de horarios rígidos, impuestos –cada vez mayores y más progresivos- igualdad de retribuciones…En ellas no se atiende a criterios de eficacia, responsabilidad, capacidad, conocimientos, méritos, iniciativa o habilidad: sólo importa la igualdad. La igualdad humana es el salvoconducto que todo lo permite hacer; es el fin al que se subordinan todos los medios.
Recientemente, Luis Moure Mariño ha publicado un excelente libro sobre la igualdad humana que paradójicamente lleva por título "La desigualdad humana". Y tal vez por ser un libro "desigual" y no sumarse al coro general, no ha tenido en lo que ahora llaman "medios intelectuales" el eco que merece. Creo que estamos ante uno de los libros más importantes que se han escrito en España en los últimos años. Constituye una prueba irrefutable de la falsedad de la afirmación de que todos los hombres son iguales, de las doctrinas basadas en la misma y por ende de las normas que son consecuencia de ellas.
Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de "buena estirpe", superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas "Leyes" nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación. Cuando en la fecundación se funde el espermatozoide masculino y el óvulo femenino, cada uno de ellos aporta al huevo fecundado –punto de arranque de un nuevo ser humano- sus veinticuatro cromosomas que posteriormente, cuando se producen las biparticiones celulares, se dividen en forma matemática de suerte que las células hijas reciben exactamente los mismos cromosomas que tenía la madre: por cada par de cromosomas contenido en las células del cuerpo, uno solo pasará a la célula generatriz, el paterno o el materno, de ahí el mayor o menor parecido del hijo al padre o a la madre. El hombre, después, en cierta manera nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas: en él se nos han transmitido todas nuestras condiciones, desde las físicas: salud, color de los ojos, pelo, corpulencia…hasta las llamadas psíquicas, como la inteligencia, predisposición para el arte, el estudio o los negocios. Y buena prueba de esa desigualdad originaria es que salvo el supuesto excepcional de los gemelos univitelinos, nunca ha habido dos personas iguales, ni siquiera dos seres que tuviesen la misma figura o la misma voz.
Esta búsqueda de la desigualdad, tiene múltiples manifestaciones: en la afirmación de la propia personalidad, en la forma de vestir, en el ansia de ganar –es ciertamente revelador en este sentido la referencia que Moure Mariño al afán del hombre por vencer en una Olimpiada, por batir marcas, récords…-, en la lucha por el poder, en la disputa por la obtención de premios, honores, condecoraciones, títulos nobiliarios desprovistos de cualquier contrapartida económica…Todo ello constituye demostración matemática de que el hombre no se conforma con su realidad, de que aspira a más, de que busca un mayor bienestar y además un mejor bien ser, de que, en definitiva, lucha por desigualarse.
Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas –porque como con tanta razón apunta Moure Mariño, la de inteligencia, carácter o la física no se pueden "Decretar" y establecen para ello normas como las más arriba citadas, cuya filosofía última, aunque se les quiera dar otro revestimento, es la de la imposición de la igualdad, son radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre, a su ser peculiar, a su afán de superación y progreso y por ello, aunque se llamen asimismos [sic] "modelos progresistas" constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse, que es el que ha enriquecido al mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos, que la imposición de esa igualdad relajaría a cotas mínimas al privar a los más hábiles, a los más capaces, a los más emprendedores…de esa iniciativa más provechosa para todos que la igualdad en la miseria, que es la única que hasta la fecha de hoy han logrado imponer.

A la vista de esto ¿a alguien le sorprende la política llevada a cabo por nuestro actual presidente?¿A alguien le sorprenden ahora las cargas policiales?¿A alguien le sorprende la autocomplacencia? Desde luego a mi ya no y lo que si tengo claro, es que cuanto menos tiempo siga como presidente del gobierno mejor.

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